Los 10 sonidos más desagradables para el oído humano

Imagina el sonido de las uñas contra la pizarra, es probable que te de dentera. Y como este, hay muchos otros sonidos que resultan extremadamente incómodos de escuchar.

Pero, ¿por qué sucede esto? ¿Y cuáles son los sonidos más desagradables para el oído humano? 

1. El umbral auditivo

¿Alguna vez has escuchado que hay frecuencias que solo son perceptibles por los perros? Cada animal tiene su propio campo tonal y, en el caso del ser humano, este se ubica entre 20 y 20.000 Hz.

Así, distinguimos entre tres tipos de tonos:

  • Tonos graves: 20 – 250 Hz
  • Tonos medios: 250 – 2.000 Hz
  • Tonos agudos: 2.000 – 5.000 Hz

Los sonidos por encima de los 20.000 Hz son llamados ultrasonidos, mientras que aquellos por debajo de 20 Hz se conocen como infrasonidos, y ninguno de estos son percibidos por la mayoría de las personas.

Este umbral de audición se da en el caso de un oído sano. Las personas con problemas auditivos podrían tener un rango de audición menor.

2. ¿Por qué nos resultan desagradables ciertos sonidos?

Hay una interacción entre la corteza auditiva, la parte del cerebro encargada de procesar los sonidos y la amígdala; esta última es la responsable de transmitir las emociones negativas. Si el ruido es muy intenso, habrá una reacción negativa por parte de la amígdala a ese sonido.

Los sonidos más desagradables para el oído humano son aquellos ubicados entre los 2.000 y 5.000 Hz, es decir, los tonos agudos. La exposición prolongada a estas frecuencias no solo es incómoda, sino que incluso podría derivar en problemas auditivos.

3. Los 10 sonidos más desagradables para el oído humano

Hay dos cosas que hacen que un sonido sea desagradable: la frecuencia tonal y la presión sonora. La frecuencia tonal más desagradable, como mencionamos anteriormente, es la de los tonos agudos; la presión sonora es lo que conocemos como “volumen”, siendo los sonidos altos los más molestos.

Tomando en cuenta esto, entre los 10 sonidos más desagradables para el oído humano, sin ningún tipo de orden, encontramos:

  1. Las uñas o una tiza contra la pizarra. 
  2. Un cuchillo contra el plato.
  3. Un taladro eléctrico u otra herramienta mecánica. 
  4. Una explosión.
  5. El llanto de un bebé.
  6. Un violín desafinado.
  7. El acoplamiento de un micrófono.
  8. El ruido de los trenes.
  9. La alarma del coche.
  10. Un goteo constante.
Sonidos desagradables

4. Enfermedades relacionadas con la hipersensibilidad a los sonidos

El rechazo a los sonidos es algo completamente normal, a todos nos pasa. Sin embargo, algunas personas llegan a desarrollar una fobia o hipersensibilidad a ciertos sonidos, debido a las siguientes patologías:

  • Misofonía: esta enfermedad afecta al cerebro y hace que ciertos sonidos se vuelvan intolerantes para quien la padece.
  • Fonofobia: es una patología neurológica que consiste en un miedo irracional a los ruidos estridentes y repentinos como las explosiones. Las personas que la padecen manifiestan ansiedad temiendo que se presenten estas situaciones.
  • Hiperacusia: se trata de una hipersensibilidad auditiva que puede provocar dolor e incomodidad, volviendo los sonidos cotidianos mucho más desagradables.

5. ¿Qué hacer si estos sonidos me dificultan la vida?

La incomodidad ante estos sonidos no tiene por qué ser signo de preocupación. Sin embargo, si la molestia se vuelve intolerable, o te molestan incluso los sonidos más cotidianos, podrías estar sufriendo de algún tipo de problema auditivo.

En estos casos, lo mejor es realizar una revisión auditiva en un centro especializado lo antes posible. Un especialista podrá diagnosticar el problema y ayudarte a encontrar la solución adecuada.



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